Volcán Bromo y Bali


7 de Septiembre
 
Hollywood y Carol ya están en Indonesia, exactamente en Surabaya, lugar feo, fácilmente olvidable, de edificios decadentes reconvertidos en hoteles con entradas espaciosas. Nada positivo que destacar.
Susana y yo en Yogyakarta. Nos juntaremos ese mismo día en Cemoro-Lawan. El viaje largo, unas 12 horas en una furgoneta, por la cual pagamos 140.000 rupias, eso si después de regatear. De camino paramos a comer en el  típico “garito” para turistas, tanto que incluso tiene 2 cartas de menú diferentes. Yo me doy cuenta y cojo las 2, viendo como los precios cambian de una a otra. Una de las camareras me ve y rápidamente viene a quitármela, diciéndome que es solo para indonesios, a lo que yo le contesto, que sí, que también soy Indio-nesio. Visto lo visto decido hacer boicot al local en busca de otro. Solo encuentro uno más y del mismo estilo, así que mi opción es no entrar en el juego y no comer.
La llegada a Cemoro es a las 10 de la noche, cuando pensamos que no encontraríamos a Hollywood y Carol, aparecen en el hostel de enfrente. A las 3 de la mañana los 4 junto con Román catalán y auténtico aventurero jubilado, emprendemos ascensión al monte Penanjakan a 2770 metros, para ver el amanecer.


 La subida es a través de caminos de arena, nos lleva 2 horas. El último tramo es por la carretera, al llegar a este punto, cientos de Jeeps y motos nos pasan a toda velocidad. Una vez arriba descubrimos, que miles de personas se agolpan en un mismo lugar para ver también el amanecer.

Es curioso observar a la gente con las mejores ropas de montaña, cuando luego tod@s suben en Jeep.
Sobre las 8 de la mañana llegamos al pueblo para ir hasta el Bromo. Carol, Susana y Hollywood, deciden que han tenido suficiente y se van a Bali.
Yo junto con Román, nos inventamos un camino que nos libre de pagar 25.000 rupias que piden por ir hasta el volcán. Yo de bajada ya había fichado un sendero y nos sale redondo.
Espectacular el paisaje, el camino, el cráter, el olor a sulfuro.

Me despido de Román, él se va al Semeru, otro volcán y parte del viaje la hará en caballo.

Yo vuelvo a Cemoro donde cojo una furgoneta para ir hasta Probolingo, donde paso un día.
Mientras tanto Hollywood, Carol y Susana tienen un viaje interminable en bus completo, por lo que les toca asiento “extra”, o lo que es lo mismo, una banqueta de plástico en el pasillo durante más de ocho horas. Un ferry cruza a la isla de BALI y otras dos horas de bus hasta llegar a Mengwi. El destino inicial era Denpasar, pero se han inventado una nueva estación en mitad de la nada donde la policía mafiosa tiene algún acuerdo con los taxistas para que todos lleguen mejor a fin de mes. Resultado final, llegamos a la zona de Kuta cerca de las dos de la madrugada en una pick up pasando por Legian Street, calle de fiesta apestada de turistas bastante animad@s.
Al día siguiente me muevo a Bali, sin saber donde se encuentra Hollywood. Tras todo el día de viaje decido ir a Kuta a la zona de Poppies, son las 2 de la mañana al llegar aquí todo está completo. Tengo suerte de encontrar a Oihana y Maitane de Donosti, que me hacen un hueco en su habitación. Resulta que Carol, Susana y Hollywood están en uno cerca, así que a la mañana siguiente se mueven hasta el que me encuentro yo.
A partir de aquí comienzan los reencuentros. Primero Natalia de Barcelona (nos cruzamos en TAILANDIA y MALASIA), después los brasileños Pedro y Rodrigo (los conocimos en NEPAL), nuestros hermanos del Corinthians, ellos viene 1 mes de vacaciones junto con Carol, Thais, Antonio y Vanderlei. Aquí conocemos también a un grupo de Zarautz y Cataluña, casualidades de la vida son amigos de Goratz (a quien conocimos en TAILANDIA).
Los días en Kuta, pasan entre playa, un poco de surf, atardeceres espléndidos en Kuta Beach,


 



alguna excursión por el sur de la isla lleno de arrozales,


fiesta y esperando la gran sorpresa de la visita de Jon, nuestro colega de Bilbao, que en menos de una semana compra el billete y se nos presenta en Bali con ganas de pasarlo bien.

Todo esto era para celebrar, así que Hollywood y yo, por el día nos vamos a Tulamben a bucear en un wreck el Liberty de 120 mts, un carguero americano que fue hundido en 1942 por un torpedo de un submarino japonés. Simplemente increíble. A la vuelta nos juntamos todos, brasileñ@s, chilenas, vascos, y catalanes, incluso Moza, un indonesio de Sumatra. Una imagen vale más que 1000 palabras, así que de lo que pasó a la noche ya no contaré más.



El último en subirse al tren es Edu, nuestro amigo de Huelva, y con el que hemos pasado muchas aventuras juntos. Él quiere hacer el dive master también. Estamos a punto de empezarlo, pero todavía no sabemos dónde.
Los brasileiros se han ido a Timor, nosotros vamos a Lombok, para encontrarnos de nuevo en las Gili.

"No busques al amigo para matar las horas, sino búscale con horas para vivir".

-- Khalil Gibran --